14 mayo, 2009

Indolencia


Éste es mi decadente estado -muy en consonancia con los tiempos que corren (los del XIX, no éstos)- desde que he empezado el trabajo sobre los cuerpos decimonónicos que me llevará a la eterna gloria académica. Afortunadamene la primavera, tan irritante ella, tarda en venir. Malos tiempos para la lírica. Retírome al diván y dejo que la imagen, mucho más decorosa que yo misma, dé cuenta del sentir de la época.

(Imagen: Ramón Casas, Al·lota decadent, 1899)

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