20 mayo, 2008

Época en que las dudas (que justifican el post anterior), las cervezas, el me odio/no me odio, la crisis inmobiliaria y la sequía pasan a un segundo plano. EXÁMENES. Y esta vez son los últimos antes de que me den un título cuya única utilidad va a ser la de permitirme hacer un máster. Debería estar redactando uno de los múltiples trabajos que tengo que entregar la semana que viene pero he aprovechado esos cinco minutos de descanso que se convierten en veinte para darme un paseo por aquí. Dentro de un mes volveré a poder actualizar esto semanalmente y ya podré llamarme Licenciada... antes de que el término deje de existir por la reforma universitaria, contra la cual hay convocada una huelga este jueves siguiente. ¿Qué nuevas nos depararán los valientes muchachos de la Asamblea de Letras? ¿Un nuevo encierro? ¿Un asalto al bar? ¿Pintadas con faltas de ortografía? Hay que reconocer que cada año se ponen el listón más alto. Puestos a hacer una acción verdaderamente radical y alternativa, se podría prender fuego al campus entero. Eso sí sería una iniciativa verdaderamente revolucionaria. Cuánto os queda por aprender, pequeños...

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