07 octubre, 2007

Domingos

Alguien debería, de una vez por todas, prohibir los domingos. Incluso la etimología es desagrable. Mientras que la mayoría de días de la semana provienen de mitologías precristianas - así, el lunes viene de LUNAE, día consagrado a la Luna, o el martes de MARTIS, en honor al dios Marte - la palabra domingo proviene de DOMINĭCUS DIES, es decir, el día del Señor. Ya se sabe, eso de que al séptimo día descansó. Pero es que actualmente los domingos se han convertido, no en el día de descanso, sino en una antesala al lunes, un día de espera en el que ésta resulta más horrible que el propio lunes. El domingo es un día dedicado a matar el tiempo, un día que nace muerto de antemano. Incluso aunque uno se despierte sin resaca. Precisamente por este motivo, hay pocas entradas del blog escritas en domingo. Éste es uno de los primeros en los que, entre tedio y tedio, después de haberme leído sólo la mitad de los suplementos de El País, he pensando en ponerme delante del ordenador a seguir matando minutos a cañonazos. Y, curiosamente, sólo se me ha ocurrido ponerme a escribir sobre los domingos.
Sin embargo, me resisto a terminar la entrada sin hacer mención a algo que sí vale la pena de este día de la semana: el sin par aperitivo (vermouth, para los que querían dárselas de modernos hace veinte años). Aunque debo reconocer que aquí en Catalunya es una costumbre poco practicada. Recuerdo, por ejemplo, que una de las cosas que más me sorprendió los primeros días en Salamanca era lo llenas que estaban las terrazas cualquier sábado o domingo a las dos de la tarde. No es que aquí no se practique, sino que es una costumbre menos extendida. Quizá porque resulta desalentador que te cobren las aceitunas o las patatas fritas aparte del precio habitualmente excesivo de la caña. Quizá porque aquí nadie sabe lo que es el vermú de grifo que tienen en todos los bares de Madrid. Por lo que a mí respecta, yo lo practico más bien poco, aunque no se debe a cuestiones nacionales, sino a mi natural tendencia a no levantarme antes de las doce. Aunque ése, es otro tema...

(Imagen: Ernst Ludwig Kirchner - "Die Artist")

1 comentario:

Darco dijo...

Te dejo un enlace sobre los días de la semana, no sé si los vistes cuando seguramente pasaste delante de ellos muchas veces

Los días de la semana


Los domingos dan para mucho, por ejemplo para aburrirse y para pensar en que al día siguiente es lunes ;)
Los domingos por la mañana no están mal,pero los domingos por la tarde son otra cosa (y no te digo nada si llueve).

Saludos :)